El imperio de las verduras en las oficinas de Reebok

El imperio de las verduras en las oficinas de Reebok

Monti Ruiz

No hay nada como predicar con el ejemplo. Como cuando éramos pequeños y nuestros padres tenían que dejar de cruzar los semáforos en rojo o medir su vocabulario malsonante porque tú empezabas a copiarlo todo. Pues la marca deportiva Reebok se ha propuesto tirar de este instinto básico del ser humano y ha puesto a toda su oficina Canton a dieta para dejar bien claro que son una marca para gente que se cuida y deportistas sanotes.

Aunque no se trata de una prohibición tajante, Reebok ha arrasado con todas las porquerías de sus máquinas expendedoras y cafetería, como bollos, patatas fritas, pan blanco y bebidas azucaradas, y las ha sustituido por frutitas y verduritas. ¿No dicen que las mandarinas son las gominolas de la naturaleza? Por lo menos, si te apetece unos donuts o tres bolsas de Ruffles Jamón Jamón te las puedes llevar de tu casa, pero la era del picoteo de grasas saturadas al tuntún ha llegado a su fin. Y aunque no ponemos en duda que la marca se preocupe por el nivel de colesterol de sus trabajadores, aquí huele a acción de branding en toda regla. Han comenzado a poner en práctica la filosofía de vida que venden para crear el universo de la marca acorde con sus valores para llevarnos a los consumidores al huerto. Y muy probablemente, surta efecto.

Nos habría encantado entrevistar a alguno de los trabajadores de Canton para que nos cuenten qué tal la experiencia porque, aunque a priori suena traumática, ayuda a llevar una alimentación sana y equilibrada. ¡Puede hasta tener su lado bueno! Reebok está desintoxicando sus oficinas sin pensárselo dos veces, e incluso ha publicado un vídeo donde se ve como un entrenador de Crossfit saca rodando una máquina de refrescos bajo el título See Ya Soda (“Nos vemos, refrescos”, a lo despedida más chulo que un ocho). Ante este panorama, lo mismo alguno de los empleados se saca un sobresueldo traficando con palmeritas de chocolate…

 

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